Moneda 10 euros 2011 1 1/2 Shekel Hispano–Cartaginés III Serie Joyas Numismáticas


Precio de catálogo
Ficha técnica de la moneda
- Valor facial
- 10 EUR
- Año de emisión
- 2011
- Metal y pureza
- Plata 925
- Peso
- 27 g
- Diámetro
- 33 mm
Colección completa
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Moneda de 10 euros 1,5 Shekel Hispano-Cartaginés – Joyas Numismáticas 2011 (doble 4 reales plata)
Desenterrando el poder, el terror y la belleza de la Antigüedad Clásica, la Real Casa de la Moneda nos fascina en 2011 con la tercera entrega de la serie Joyas Numismáticas. Esta deslumbrante moneda de plata de 10 euros rinde un asombroso homenaje a la historia prerromana, reproduciendo con el máximo rigor arqueológico un Shekel y medio hispano-cartaginés (acuñado en el siglo III a.C.). Una pieza concebida para los inversores más puristas que ansían sostener entre sus dedos el origen del dinero en la Península Ibérica.
Anverso: La fiereza del dios Melqart
El anverso es una maravilla de contraste metapictórico. Aislado en el centro del cospel moderno, se replica el rudo cuño original del antiguo shekel, exhibiendo la poderosa cabeza laureada del dios fenicio Melqart (asimilado al Heracles griego) cubierto con la piel del león de Nemea. Este relieve clásico y tosco descansa de forma espectacular sobre el gélido pulido espejo (calidad Proof) de la plata contemporánea, escoltado por la leyenda ESPAÑA 2011 y el facial de 10 EURO.
Reverso: El coloso de guerra de Aníbal
El reverso clona con la misma fidelidad milimétrica la cara bélica de la moneda cartaginesa. Muestra la portentosa silueta de un elefante de guerra caminando hacia la derecha, símbolo inequívoco del inmenso poder disuasorio de los ejércitos púnicos. La M coronada de Madrid y el emblema de la colección Joyas Numismáticas sellan este puente temporal forjado íntegramente en plata (sin uso de esmaltes), potenciando su pureza escultórica.
La plata que financió a los elefantes en los Alpes
Cuando la orgullosa Cartago perdió la Primera Guerra Púnica frente a Roma, los líderes de la familia Barca (Amílcar, Asdrúbal y el futuro y temible Aníbal) desembarcaron en la Península Ibérica para reconstruir su imperio. Aquellas tierras salvajes escondían en sus entrañas la plata necesaria para armar a los ejércitos que harían temblar a las legiones romanas. En las incipientes cecas militares ibéricas, los herreros cartagineses fundieron el metal y golpearon estos shekels que servían para pagar a las formidables tropas de mercenarios íberos, celtíberos e infantería libia. Aquel dinero sufragó la marcha más audaz de la historia: la travesía de Aníbal y sus elefantes a través de los Alpes para asaltar las mismas puertas de Roma.
Preguntas y respuestas
¿Qué peso y módulo tiene esta moneda de 10 euros?
Una de las características más interesantes de esta emisión es que no utiliza el tradicional módulo de 8 reales de 40 milímetros, empleado habitualmente por la FNMT en las monedas de 10 euros de plata. En su lugar, se acuña sobre el histórico y mucho menos frecuente módulo de doble 4 reales, con un diámetro de 33 milímetros. La moneda está fabricada en plata de ley de 925 milésimas y tiene un peso de 13,5 gramos, unas dimensiones que permiten disfrutar con gran detalle de la extraordinaria reproducción del antiguo shekel cartaginés. Esta elección de módulo convierte a la pieza en una emisión especialmente singular dentro de la serie Joyas Numismáticas.¿Son valiosas las monedas de la serie Joyas Numismáticas?
Extraordinariamente valiosas. La colección Joyas Numismáticas de la FNMT es una de las cumbres de la inversión europea. Al reproduciendo con enorme fidelidad las monedas más inalcanzables, escasas y costosas de la Antigüedad (como los shekels cartagineses), permite a los coleccionistas del mercado secundario poseer la historia arqueológica con una calidad de cuño que no existía hace 2.200 años.
¿Por qué el diseño central se ve irregular o descentrado?
Es un asombroso efecto intencionado. Los grabadores de la Ceca han replicado deliberadamente la «rusticidad» de los cuños acuñados a martillo por los cartagineses en el siglo III a.C. Ese diseño irregular y arcaico se fusioniona de manera brutal con el borde circular perfecto y pulido espejo de la moneda moderna, creando la sensación de tener un tesoro arqueológico atrapado en el hielo.
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